Los libros infantiles mexicanos conquistan el mundo sin apoyo del Estado
06-May-2022

Los libros infantiles mexicanos conquistan el mundo sin apoyo del Estado


México es una potencia mundial en libros infantiles y juveniles. Sus ilustradores, libros y editoriales independientes obtienen los más importantes premios para el sector, año con año. Ediciones El Naranjo obtuvo el Premio BOP 2022, que es el Premio a la Mejor Editorial de Libros Infantiles en la Feria Internacional del Libro Infantil de Bolonia, donde también el joven ilustrador Andrés López ganó el Primer lugar del Premio Internacional de Ilustración que entrega la feria con Fundación SM por un libro de Ediciones Alboroto.

La cosecha de premios ha sido intensa en Bolonia desde que en 2007 “El libro negro de los colores” de Ediciones Tecolote obtuvo el primer lugar y se convirtió en el primer libro mexicano en ganar. En los últimos ocho años el Premio BOP lo han ganado cuatro editoriales mexicanas independientes: Petra, en 2014; Tecolote, en 2018; Ediciones Alboroto, en 2020; y ahora Ediciones El Naranjo, en 2022. Pese a los reconocimientos internacionales, desde el Estado no hay apoyos para la exportación del libro mexicano, no hay programas de traducción, y se cancelaron los apoyos para presencia en ferias de libros fundamentales como Bolonia, Frankfurt y Shanghái.

Ana Laura Delgado, directora general de Ediciones El Naranjo, cuestiona la falta de apoyos para un gremio editorial independiente que a nivel mundial goza de un gran reconocimiento y que vive en México un gran boom, en 2021, tan sólo en un mes recibieron 250 propuestas para publicar. Asegura que los ilustradores mexicanos son del más alto nivel y la producción nacional compite de tú a tú con las mejores del mundo.

También lee: Dorian Ulises López Macías, el fotógrafo que enaltece la belleza de la piel morena

Sin embargo, faltan políticas culturales para el libro, estímulos para que otros países adquieran los derechos de títulos hechos en México, una oficina o autoridad que los promueva por el mundo y apoyo a la presencia de la industria editorial infantil en ferias de libros, “en otros países apoyan a sus creadores, las embajadas y los agregados culturales siempre te están mandando correos de otro país que presentan los catálogos de las editoriales para que tú publiques obras de sus nativos, hay programas de traducción y luego te dan apoyos más amplios para anticipos de regalías, pero no en México”.

La editora mexicana que cuenta con un catálogo de 130 libros en casi 20 años de labor, asegura el Premio BOP la ha llevado a plantearse varias preguntas, la fundamental, ¿qué debería detonar este galardón?, ¿cómo se hace una alianza real para que la creación en México siga prosperando? Dice que de alguna manera este boom que hay en la literatura infantil y juvenil viene de la época de Fox, un poco antes habían empezado con los Libros del Rincón, los gobiernos siguientes fueron disminuyendo los apoyos pero ya este la acabó. “Ninguno como este gobierno han maltratado a la cultura, ninguno como este, pero nosotros debemos seguir haciendo lo propio y buscando espacios”, asegura Delgado.

Pero si no hay programa de adquisiciones para bibliotecas escolares, bibliotecas públicas, salas de lectura, convocatorias a coediciones, y otras iniciativas desde el Estado, como señala Cristina Urrutia, directora de Ediciones Tecolote, menos los hay al exterior, “A nosotros a veces nos hacen compras, pero no hay como ese apoyo al gremio para que nos compren derechos, como que no se ha tomado en cuenta lo que representa para la economía estos apoyos que pueden generarse a nivel internacional, todavía no se ha tomado en cuenta, se devalúa la importancia que tiene la cultura a nivel internacional”.

La líder de la editorial que tiene un catálogo de 150 títulos editados en cerca de 30 años asegura que en México no le hemos sacado tanto provecho a nuestra rica cultura y menos a la industria editorial, y mucho menos al libro infantil “donde tenemos tan buenos autores, pero el nivel de nuestros ilustradores es fantástico, empezó con nosotros Juan Palomino, y Gabriel Pacheco, como que muchas veces en México te tienen que reconocer fuera para que te acepten; pero sí creo que se podrían hacer apoyos en general a los editores para que pudieran aprovechar todo esto internacionalmente”.

Según los datos más recientes de la Industria Editorial Mexicana, desde el sector privado entre 2020 y2021 las ediciones de libros infantiles y juveniles se colocaron en la segunda posición en producción y venta, sólo por debajo de libros de educación básica y por encima de libros de enseñanza de inglés. El sector tuvo en ese rubro una contribución del 14% en unidades y 9.5% del monto de venta que supera los 762 millones 700 mil pesos, del total de todo el sector que superó los 8 mil 469 millones 900 mil pesos.

Andrea Garza Ponce de León, directora de editorial Cayuco y presidenta del Comité de Libros Infantiles y Juveniles (Colij) de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana lamenta que el Estado no apoye ya ni la presencia de México en las ferias del libro, como ocurrió en la pasada edición de marzo de la Feria Internacional del Libro Infantil de Bolonia, donde los editores apenas pudieron tener un stand de 4x4, y poner en exhibición unos cuantos libros, aun cuando la cosecha de premios fue magnifica para México.

“No es que haya un visor o un mecanismo en el que se dé a conocer el trabajo editorial de infantiles y se apoye económicamente, no existe ahorita y no sé si antes existía, pero nunca lo he visto”, dice Garza Ponce de León, quien asegura que no existe en México un soporte de este tipo para libro infantil y juvenil, y es una pena porque en este viaje a Bolonia para que llegaran los libros fue un triunfo, porque esta vez no tuvieron ni apoyos federales ni a través de Relaciones Exteriores o de la embajada de México en Italia.

“No se pueden llevar los libros en la maleta, el mecanismo es que cada editorial hace un pago a Caniem, por título, como de mil 500 pesos, Caniem manda a la embajada de México en Roma, los libros, llegan sellados porque no se pueden vender, normalmente de Roma a Bolonia la embajada nos los mandaban pero ahora el señor embajador no tenía mucha idea, porque es nuevo y el agregado cultural tenía dos semanas en Italia después de estar en Beirut, no es que no tuviera la disposición, es que no había una manera de que ellos supieran cómo se resolvían. Lo que hicimos desde Caniem fue contratar a una persona que nos llevara físicamente estas cajas selladas a Bolonia, y ahí yo las recibí y las puse en el stand”.

Pero tras la Feria donde se venden derechos, pero no libros, aunque cientos de personas querían, lo que Andrea hizo fue devolver los libros al embajador Carlos de Alba, “hay interés en Italia en el libro mexicano, pero aun no sé cómo llevamos los libros a Europa, no tengo ni idea, eso lo tendría que resolver Relaciones Exteriores, pero no lo hace”.

Pese a todo desde el  Colij y la Caniem están buscando la manera de conseguir patrocinadores y encontrar la ruta para llegar a Bolonia con un respaldo, con una bolsa económica; quizás para apoyar a los mejores 10 títulos infantiles y juveniles que se producen en México, que tengan la posibilidad de ser auspiciados en su traducción por esa bolsa económica que logren, pero deben hallar la manera porque desde Caniem ni desde el Colij pueden manejar dinero.

También lee: Broadway presenta comedia feminista que recuerda el contexto del expresidente Donald Trump

El ilustrador Andrés López ganó el Primer lugar del Premio Internacional de Ilustración que entrega la feria del Libro Infantil de Bolonia con Fundación SM por un libro de Ediciones Alboroto.

Por iniciativas a nivel gremio no paran, incluso en estos últimos años han empezado a impulsarlas más. Por ejemplo, desde IBBY México reunieron las obras de todos los ilustradores quisieron participar para enviarlos a concurso a Bolonia en conjunto y a través de un solo pago. Desde el Colij también han estrechado lazos directos con Bolonia y con otras instituciones como bibliotecas y organismos dedicados a la lectura, para promover sus títulos, autores y catálogos editoriales.

Mónica Bergna, directora de Alboroto Ediciones, reconoce que desde el Estado se debería impulsar la presencia en ferias internacionales, sin embargo para ella no es función del Estado el “plataformear”, es decir, promover, difundir e impulsar, a los talentos mexicanos, “vengo de Venezuela donde también vi el mismo esquema, cada editorial plataformea a sus autores, tú como editorial tienes responsabilidad de mandar a las bibliotecas y ferias; pero requerimos de una conjunción de apoyos para el libro mexicano entre Estado y editoriales independientes, porque el Estado mexicano también es editor”.

Dice que las cosas no son fáciles, un ilustrador no puede de manera independiente mandar su obra a concurso a Bolonia y creer que va a ganar; más bien tiene que ir respaldado por sus editoriales; tampoco una editorial que no exhibe en Bolonia puede mandar su catálogo y proponer a sus autores, en realidad se requiere conjunción de esfuerzos, como siempre se ha hecho a través de Caniem, pero también buscar nuevas alianzas entre editoriales.

“Los envíos son un lío porque es pagar los impuestos allá y las ferias no están aceptando pagar los impuestos de las cosas que les mandas, si tú no tienes una cuenta con alguna empresa de envíos no puedes mandarlo y que la gente lo reciba, porque allá se generan gastos de aduanas y entonces las ferias no reciben nada si los envíos no vienen libres de todo. Tenemos que hacer alianzas con instituciones como IBBY, como el Colij. Alicia Espinosa de IBBY convocó a todos los ilustradores para que mandaran todo junto y fuera un solo gasto, y hubo resultados, ganaron cuatro mexicanos, el primer premio lo obtuvo Juan Palomino con Armando Fonseca y Amanda Mijangos, y el tercer lugar lo ganó Armando Fonseca con “Aullido”; y Andrés López que es talentosísimo ganó el primer lugar de SM”, señala.

Bergna afirma que en las ferias el gremio editorial debería tener apoyo por parte del Estado, porque también el Estado tiene publicaciones, como es Fondo de Cultura Económica, Alas y Raíces y está Educal, ellos también tienen sus propias publicaciones, deberíamos como gremio que nos apoyaran para que tuviéramos mayor presencia en las ferias, tenemos que entendernos como una masa productora de cultura, somos gremio todos: Estado y no estado, porque eso nos visibiliza como un país, como una producción de cultura”.  

Ana Laura Delgado Directora de Ediciones El Naranjo“Otros países apoyan a sus creadores... con programas de traducción y dan apoyos para anticipo de regalías, pero no en México”